Un 2019 de crecimiento

 

En 2019 cumplí 30 años. Eso fue en diciembre, pero antes pasaron muchas cosas.

En pleno agosto fui hasta Peralada a un concierto de Jessie J. Allí aprendí que las expectativas no son buenas compañeras de viaje… pero también sentí como, después de años, la ansiedad no conseguía evitar que viviese el momento. Me lo debía y lo conseguí.

Visité el campo de fútbol del Peralada, donde comenzó la etapa reciente más complicada de la historia del RCD Mallorca. Qué tranquilidad poder ir habiendo saboreado ya el ascenso a Primera División. La noche de San Juan, Son Moix puso el fuego; la magia y la épica fueron de los jugadores y de todos los que empujaron al club a lo más alto.

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Invasión de campo, trozo inesperado de la red de LA portería, celebración, mucha agua, bengalas en Tortugas y dos horas de sueño para terminar plasmando en pantalla, a las 10 de la mañana, esa noche histórica. Bueno, histórico también fue mi minipapel en el anuncio que IB3 grabó para la semana del ansiado ascenso; en él conocí al exfutbolista Jovan Stankovic. La actuación no es lo mío, pero no me hizo falta para traducir el guion del documental oficial del ascenso del RCD Mallorca. Feliz y agradecida.

 

 

 


Grabé el primer gol de mi amiga Xisca con su equipo de fútbol el día en que, aparte de mí, estaba su familia. La perseverancia y la paciencia dejaban atrás las frustraciones. También grabé la llegada a meta de mi hermano en su primera carrera de 5 km y le hice fotos cual fotógrafa oficial, por supuesto. Pero yo soy correctora y, aunque los rótulos ‘are my passion’, he corregido dos libros completos –con mi nombre en ellos y todo; una alegría– y muchos artículos y estudios.

En 2020 seré madrina, y mi prima Elena me lo dijo dándome una cajita que, aparte del chupete dentro, guardará para siempre nuestras lágrimas de alegría.

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El tiempo pasa y es el que es, pero se ralentiza cuando sé que Rosa no puede salir de allí. Intentaré ayudarla para que este sea su año. Se lo merece.

En septiembre se casó Lida. Preciosa, con el chico que la hace feliz cada día de la manera más sana posible. Ese mismo día, Carla nos confesó que ella será la próxima. Del grupito de amigas de la universidad, la única soltera soy yo. Mientras espero al hombre de mi vida, por fin pude sacarme el C1 de inglés, me afilié al Sindicat de Periodistes de les Illes Balears y fui a mi primer Encuentro Nacional de Correctores.

Por primera vez me acreditaron como prensa en un festival, donde fotografié a Hinds y a Love Of Lesbian. También capté la energía y la sensibilidad de Zahara y de Chenoa, y vi a Miriam Rodríguez y a Georgina en una misma noche. Mucha música que terminó con el musical «La Llamada».

 

El paso del tiempo no perdona a los padres de nuestros padres ni tampoco a nuestra tía Cati, de 88 años –16, según ella, «porque son 8 + 8″–, siempre con una sonrisa mientras nos cuenta que muchas veces se siente sola. Pero, mientras pase el tiempo, disfrutaré de charlar con ella y de ver crecer a mis primos. Hablaré con Úrsula como si los kilómetros fuesen de mentira, y acabaremos recordando momentos buenos y otros que… en fin, pasemos página y que siga el invierno por ahora, que no nos gusta pensar en playas de hace 8 años.

Durante este año estrenaré casa, ojalá sabiendo que el programa que me ha devuelto la ilusión por el trabajo y el compañerismo continua como imprescindible en las mañanas.

En cuanto a ti, todavía recuerdo tu imagen y reconocería tu voz si la volviese a escuchar. Aprender a vivir sin ti me está haciendo cada día más fuerte. Si continúo así, terminaré mutando en figura de acero. Sigo confiando en que algún día volveremos a hablar. Ilusa de mí, supongo.

Por un 2020 perdonándonos a nosotros mismos y rodeados de quien nos quiera bien y de verdad.

Texto e imágenes: © Natalia F.